Hidroponía y su relación con el desarrollo organizacional

Hidroponia

En los últimos años se ha visto cómo evolucionan las ideas y se desarrollan tendencias y lineamientos en diferentes industrias que, de una u otra manera, se implementan para mejorar y, en ocasiones desmejorar, un determinado campo de trabajo.

Si se define el concepto de tendencia como lo hace la Real Academia Española (RAE) se afirma que es la inclinación que tienen los hombres o un grupo de ellos hacia determinados fines.

En la industria de Alimentos y Bebidas hay una serie de tendencias que generan interés en quienes se dedican al área y se ligan a la optimización de recursos, costos, personal y ¿por qué no? hasta la presentación y la calidad de los platos que producen, en el caso de restaurantes y hoteles.

Tal es el caso de la industria hidropónica, definida así por algunos empresarios agrícolas y restauranteros; o agricultura hidropónica, como realmente lo define la RAE.

Hidroponía en el tiempo

Se podría pensar que este tipo de agricultura se originó hace algunos años; sin embargo, autores de diferentes áreas remontan el origen de la hidroponía a miles de años antes de Cristo. Pero fue hasta hace unos cuatro siglos atrás donde iniciaron las primeras investigaciones y experimentos del caso, hasta llegar a 1928 cuando un científico de apellido Gericke propuso el uso de este tipo de cultivos para la producción en masa.

Desde ahí y hasta la fecha, son muchos los eventos históricos que en sigilo o públicamente utilizan este método como herramienta de producción y sobre todo, como pieza clave dentro de la alimentación del ser humano.

Desarrollar la agricultura hidropónica ha sido de gran beneficio para zonas en las que los suelos tienen carencia de nutrientes, de climas adecuados para un cultivo determinado o problemas meramente de espacio que impiden la evolución de una agricultura tradicional.

La hidroponía ha hecho posible el crecimiento empresarial de muchos pequeños productores y grandes proyectos de emprendimiento a nivel mundial. Aunque también hay detractores quienes aseguran no tener un nivel de rendimiento provechoso en las cosechas, hablan de inversiones muy altas para llevar a cabo el método tal cual se recomienda, y plantean que son cultivos que requieren de muchos cuidados, más allá de lo que conlleva la agricultura tradicional.

Impactos de la agricultura hidropónica

La Hidroponía está teniendo un impacto social que, más allá de ser positivo o negativo, hace que algunos sectores sociales puedan evolucionar y sostenerse dentro de la dinámica globalizada en la que se vive hoy en día.

Esta técnica es una fuente sostenible y sustentable que se auto desarrolla y genera alimentos ideales para el consumo humano, la cual faculta el progreso de comunidades con perfiles económicos bajos, disminución de índices de desnutrición y aumento de la producción interna de diferentes regiones; con ello se logra la integración de la sociedad en actividades productivas y el progreso de las personas como pequeños y medianos productores.

Algunas investigaciones a nivel global autodefinen la Hidroponía como la solución para acabar con el hambre mundial; no obstante, crear este tipo de ideas va más allá de definiciones e investigaciones, generar conciencia en los grandes productores para lograr esto, es el reto más grande.

El impacto económico de una determinada área evidencia otros factores como el social, el biológico, el ecológico e inclusive el psicológico y la hidroponía no se queda exenta de este análisis.

Esta industria permite la realización de muchas personas y sin duda, generar una sinergia entre sociedad y entorno que la hace promotora del progreso económico y por ende, de un impacto económico positivo que la resalta por sobre otras.

Desde el punto de vista ambiental, la hidroponía es vista como una técnica de agricultura que es fuente autosustentable y autosostenible de alimentos adecuados para el ser humano, pero ¿cuáles son las oportunidades que tiene esta técnica desde lo ambiental?

Quienes tienen un jardín hidropónico saben que además de ahorrar casi un 40 por ciento del agua que se gasta en la agricultura tradicional, se economiza también el desgaste de los minerales de los suelos, el nivel de desperdicio es mínimo y el control de los espacios de siembra es estricto.

Este método contiene también algunas prácticas que eventualmente y sin un control adecuado pueden alterar zonas y regiones en su flora y su fauna, por ejemplo al introducir especies no endémicas de la zona de producción o el hecho de utilizar de manera descontrolada la electricidad para sistemas de riego y fluidez del agua según el método hidropónico que se utilice.

Hidroponía en el mundo

Esta técnica ha sido utilizada prácticamente en todo el mundo; pero, algunas regiones más tropicalizadas son las que más provecho le han sabido sacar y concede el desarrollo de comunidades enteras a partir de la manufactura e industrialización de la técnica.

De acuerdo con el ingeniero Álvaro Sánchez, en su artículo “Hidroponía, una gota viva de esperanza”; países como México, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Brasil, Colombia, Perú, Chile y Ecuador, entre otros, promueven la hidroponía como industria.

En el continente asiático, el promotor más grande es China; no obstante, Japón, Singapur, Tailandia y otros generan opciones de este tipo para el beneficio de sus comunidades.

Australia y Nueva Zelanda en Oceanía, Polonia, Suiza, España, Israel, Italia y otros países en Europa también se unieron a los esfuerzos por promover la industria hidropónica en el mundo. África tampoco se quedó atrás, Kenia y Sudáfrica y algunos más de África Central y Oriental encontraron en la hidroponía una técnica para el desarrollo socio-económico de sus comunidades.

Cabe resaltar que, también que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, por sus siglas en inglés) es promotor activo de este tipo de agricultura para el desarrollo comunitario en algunas regiones del mundo.

Hidroponía y ser humano

El uso de una técnica que genera un impacto marcado entre la relación sociedad – entorno y sus implicaciones positivas o negativas, permiten también lo que a nivel organizacional y del avance del capital humano se conoce como desarrollo de competencias.

De esta manera, quienes se atreven a implementar la técnica lo hacen retroalimentándose en el desarrollo del método y aprendiendo de sus propios errores, rescatando el potencial humano y sus capacidades como ser.

Uno de los tantos autores que hablan de este tipo de agricultura, comenta que el desarrollo de competencias con el uso de la hidroponía se divide en tres grandes grupos:

  • Responsabilidad social: La capacitación del interesado para implementar huertas hidropónicas de todo tipo. La promoción en quien aprende de una conciencia ambiental y el respeto por el medio ambiente.
  • Desarrollo profesional: la identificación de los principios, conceptos generales de los cultivos hidropónicos y de los diferentes sistemas de cultivos hidropónicos, sus aplicaciones en la agricultura y otros campos. Además, el desarrollo de planes de manejo y control fitosanitario enmarcados dentro de los conceptos de agricultura limpia y la aplicación de técnicas de producción amigables con el medio ambiente.
  • Desarrollo Humano: Adquisición de habilidades de expresión, creatividad e iniciativa. Fomento del trabajo en equipo, con las comunidades, y del espíritu emprendedor, así como la adopción de actitudes positivas frente a nuevas tecnologías.

 

¿Tendencia o pasatiempo?

¿Es la hidroponía una tendencia? o contrario a esto ¿hablamos de un pasatiempo? De manera muy personal, dejo la respuesta a criterio de cada lector. Como aficionado de este tipo de agricultura, me atrevería a afirmar qué se trata de una tendencia 100 por ciento industrial, principalmente en Costa Rica; no obstante, por todos los efectos que se han expuesto en este artículo, considero que dejarla como una simple tendencia limita totalmente las implicaciones que está teniendo en muchos ámbitos.

De lo que sí tengo seguridad es que, la definición que brindan algunos empresarios y agricultores es la que más se apega a lo que realmente es la hidroponía, “una industria en total crecimiento que puede traer enormes beneficios sociales, económicos y por qué no,   culturales y políticos a una determinada comunidad”.

¿Pasatiempo o no? De cada productor depende cómo tomarlo realmente, lo que sí está claro es que a quienes se dedican a esto, les desarrolla muchas capacidades y los realiza como personas. Sea un pasatiempo o una forma de ganarse la vida, al final, se convierte en lo que desde el punto de vista organizacional se está buscando en muchas empresas e industrias, un desarrollador activo del capital humano y de sus competencias.

Johnnatan Astúa González
Supervisor de Prácticas Profesionales
Facultad de Hospitalidad
Universidad Latina de Costa Rica

Fuentes consultadas:

 Real Academia Española (2014) Edición número 23. Recuperado de http://lema.rae.es/drae/?val=tendencia

Ecología Verde (2015) Recuperado de http://www.ecologiaverde.com/hidroponia-una-agricultura-mas-ecologica-y-sostenible/

Plantapedia (2015) Recuperado de http://laplantapedia.com/la-hidroponia/

 Sánchez, A. (2014) Recuperado de http://www.mgap.gub.uy/bibliotecasdelmgap/bibliotecacentral/boletines/B6Publicaciones/Articulo_AlvaroSanchez.pdf

Corazón Verde. (2015) Recuperado de http://www.corazonverdecr.com/es/Hidroponia

Books Google (2015) Recuperado de https://goo.gl/3fSVsh